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Lámina sobre tabla "Alegoría de la primavera". Autor: Sandro Botticelli. Disponible en varios tamaños, desde 8,22 €.
Medidas totales del cuadro: Ancho: 30 cm x Alto: 24 cm
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Obra: Lámina sobre tabla "Alegoría de la primavera". Autor: Sandro Botticelli. Disponible en varios tamaños, desde 8,22 €.

Cuadro lámina "Alegoría de la primavera", sobre soporte de madera. Disponible en dos acabados diferentes: Texturizado arena o reproducción sobre cristal. Añada si lo desea alguno de nuestros marcos y consiga resultados únicos. Dispone de más información al respecto en las secciones -Tipos de marcos- y -Tipos de acabados-.

Autor: Sandro Botticelli.

Alessandro Botticelli es el nombre por el que popularmente se conoce al pintor del Quattrocento italiano Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi. Botticelli era el apodo de su hermano mayor, Giovanni, cuya obesidad provocó que el mote de tonelete se extendiera a todos los miembros de la familia. Sandro nació en Florencia hacia 1444-1445, en el seno de una familia humilde de artesanos. Quizá por eso se inició en el arte de la orfebrería, oficio de gran prestigio en el siglo XV. Pero el joven cambió de planes y con 17 años entró en el taller de Fra Filippo Lippi, uno de los pintores florentinos más afamados del Quattrocento. Ese aprendizaje tuvo lugar en Prato y duró unos cinco años. Hacia 1465 Sandro hace sus primeros trabajos bajo la atenta mirada de su maestro, cuyo estilo apreciamos en las Madonnas realizadas durante estos años. Desde 1470 Botticelli dirige un estudio en la actual Via della Porcelana de Florencia, en una casa adquirida por su padre seis años antes. Será ese año cuando reciba el primer encargo procedente de una institución oficial, la "Fortaleza" para los 'Sei della Mercanzia'. La fama del joven pintor venía avalada por obras anteriores como la "Epifanía". Su inclusión en la lista de la 'Compagnia degli Artisti di San Luca' data de 1472, encontrándose a Filippino Lippi entre los ayudantes o discípulos de Sandro. No en balde, el estilo de ambos maestros será muy similar en aquellas fechas, gustando de las figuras lineales y el empleo de un colorido brillante. En estos primeros años de la década de 1470 realizará escenas de gran belleza como el "Regreso de Judith a Betulia", una segunda "Epifanía" o la "Virgen de la Eucaristía". En 1474 se traslada a Pisa para realizar una serie de frescos en el cementerio de la localidad, ejecutando como prueba una escena de la Virgen; por desgracia ni los frescos ni la tabla se conservan. Un año más tarde se iniciará la estrecha relación entre la familia Médici y Botticelli, colaboración que será larga y fructífera. Las obras realizadas en estos últimos años de la década de 1470 - especialmente retratos como el de Giuliano de Médici - aumentarán su prestigio hasta ser llamado en julio de 1481 por el papa Sixto IV para trabajar en la decoración de la Capilla Sixtina junto a Ghirlandaio, Perugino, Pinturicchio o Cosimo Rosselli. La "Rebelión contra la Ley de Moisés" y el "Sacrificio y tentaciones de Cristo" son las dos obras ejecutadas en Roma. Acabado el trabajo en la Ciudad Papal, Sandro regresa a Florencia recibiendo la noticia del fallecimiento de su padre. En esta década de 1480, Botticelli realizará sus obras más importantes: la serie de "Nastagio degli Onesti", la "Madonna del Magnificat" o la "Madonna de la Granada" y sus escenas mitológicas - el "Nacimiento de Venus" o la "Primavera" - con las que verá aumentar su éxito. No en balde, en estos años obtendrá numerosos encargos de las familias más prestigiosas de Florencia. El "Retablo Bard"i o la "Anunciació"n indican que su bello estilo está en su momento álgido, estilo que se encuentra a caballo entre los conceptos del Renacimiento y el espíritu del Gótico tardío, integrando en sus obras el pensamiento de sus clientes, por lo que sus encargos fueron numerosos. En la década de 1490 se iniciará la influencia del monje benedictino Girolamo Savonarola en la religiosidad de los florentinos, que afecta al propio Botticelli, cuyo hermano Simone seguirá fervorosamente al clérigo. La muerte de Lorenzo el Magnífico llevará pareja la expulsión de los Médici de la ciudad en 1494, aunque el maestro se mantenga en contacto con ellos. Pero el peso de Savonarola crecerá con fuerza en el ambiente florentino y las obras de Sandro sufrirán un giro hacia el ascetismo, como comprobamos en la "Piedad", la "Coronación de la Virgen" o la famosa tabla de la "Calumnia de Apeles". La situación económica del pintor no debe ser mala ya que adquiere junto a su hermano una villa con vistas al Arno. El 7 de febrero de 1497 Savonarola realizará la primera "hoguera de las vanidades" en Florencia, donde serán quemados numerosos objetos de lujo, considerándose que Botticelli llegó a arrojar al fuego algunos de sus trabajos. Algo más de un año después Savonarola será ahorcado y quemado en la hoguera acusado de herejía; el fallecimiento del clérigo afectará mucho al ánimo del pintor, aumentando el ascetismo en sus trabajos como observamos en la "Natividad" de 1500, la única obra firmada y fechada que se conserva. Hacia 1500 el estilo de Sandro era totalmente superado por el de Leonardo o Miguel Ángel. En 1502 será acusado anónimamente de mantener relaciones homosexuales con sus ayudantes y discípulos, acusación que afortunadamente para el artista no tendrá consecuencias judiciales ni sociales ya que dos años después sería miembro de la comisión que decidió el emplazamiento de la estatua del "David" de Miguel Ángel. Botticelli falleció en Florencia el 17 de mayo de 1510, siendo enterrado su cuerpo en el cementerio de Ognissanti, ocupado en la actualidad por diversos edificios.

- Alegoría de la primavera -

Cuando Botticelli realiza esta magna obra en pleno Renacimiento italiano no podía ser completamente consciente de la trascendencia que supondría para el arte posterior. Lo primero que debiera llamar nuestra atención, en relación con los usos de la época, es su enorme formato, la pintura profana casi nunca utilizó estas dimensiones, que se reservaban para la expresión de los temas sacros. Esto le confiere un carácter de cristianización de un tema que a primera vista parece totalmente ajeno a las creencias religiosas. Por otro lado, bien pudiera relacionarse con otro género de la época, el tapiz. Los tapices sí tenían este gran tamaño y se dedicaban mayormente a la pintura profana, puesto que su función era decorar muros, cerrar vanos, etc. Los mejores tapices eran los flamencos, procedentes de Gante, Brujas y Bruselas, realizados en la lana de mejor calidad, la castellana. Su precio en el mercado era elevadísimo, hasta el punto de que comenzó a ser sustituido por materiales más baratos, como era la pintura. Esta sustitución de materiales baratos -la pintura- por caros, ya había tenido lugar en el Gótico italiano, donde el elemento desplazado fue el mosaico. Reforzando el paralelismo de esta obra con el tapiz tenemos el suelo sembrado de flores, como ocurre en "La Anunciación" de Fra Angelico, según el modelo 'milflores' de tejidos flamencos y franceses. El tema del cuadro es extremadamente complejo: abundan las figuras de la mitología clásica, pero no componen ninguna escena conocida de los textos clásicos, aunque parece seguro que se trata de una alegoría de carácter moral bajo la apariencia de la mitología antigua. La presencia de la diosa Flora, heraldo de la Primavera, es lo que dio su nombre al cuadro, que aparece presidido por Venus y Cupido, con la presencia, ajena al resto de los personajes, de Mercurio en el extremo izquierdo. La explicación es posible intuirla a través del cliente del encargo. Botticelli lo pintó para el jovencísimo Lorenzo di Pierfrancesco di Médici, miembro de la prestigiosa familia Médicis. Lo encargó para él su tutor, el filósofo Marsilio Ficino, quien encarnaba el auge del Neoplatonismo florentino típico del Quattrocento. Es más que probable que fuera Ficino el diseñador del programa de la obra, siguiendo los postulados de Alberti en la parte estética. Así, sumaba la presencia de las virtudes y principios del neoplatonismo en las alegorías de los dioses, al tiempo que aplicaba las teorías albertianas: variedad y abundancia de los elementos, los personajes, sus posturas, etc.
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