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Lámina sobre tabla "La tristeza del Rey". Autor: Henri Matisse. Disponible en varias medidas, desde 23,38 €.
Medidas totales del cuadro: Ancho: 70 cm x Alto: 50 cm
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Obra: Lámina sobre tabla "La tristeza del Rey". Autor: Henri Matisse. Disponible en varias medidas, desde 23,38 €.

Cuadro lámina "La tristeza del Rey", sobre soporte de madera. Disponible en dos acabados diferentes: Texturizado arena o reproducción sobre cristal. Añada si lo desea alguno de nuestros marcos y consiga resultados únicos. Dispone de más información al respecto en las secciones -Tipos de marcos- y -Tipos de acabados-.

Autor: Henri Matisse

Nació en Le Cateau-Cambrésis, una pequeña localidad al norte de Francia, en el seno de una familia dedicada al comercio, específicamente de droguería y semillas. Inició estudios para seguir la tradición familiar, pero durante una convalecencia tras haber enfermado empezó a pintar y descubrió su vocación artística. Se trasladó a París, asistió a cursos en la Academia Julián y en 1892 ingresó en la Escuela de Bellas Artes, recibiendo clases en el taller del pintor simbolista Gustave Moreau, donde coincidió con Rouault, Camoin y Marquet, además de relacionarse también con el artista Raoul Dufy, discípulo de Pierre Bonnard.
Al comienzo de su trayectoria artística practicó el dibujo del natural en un estilo más bien tradicional, como se aprecia en "El tejedor bretón", y realizó copias en el Louvre. Más adelante pasó a pintar luminosos paisajes de Córcega y de la Costa Azul, dejándose llevar por los aires impresionistas de la época, y practicó esporádicamente el divisionismo.
En algunas de sus figuras pintadas hacia fin de siglo está presente la influencia de Cézanne, pero a partir de 1907 su estilo se hizo más definido y pintó a la manera fauve: supresión de detalles y tendencia a la simplificación, con lo que obtuvo cuadros impregnados de paz y armonía, como "Lujo, calma y voluptuosidad" o "El marinero de la gorra". Mediante zonas de color diferenciadas, tradujo la forma de los objetos y el espacio existente entre ellos, además de introducir arabescos y crear un ritmo característico en sus cuadros, como en "Las alfombras rojas". Su uso del color fue de una gran sensualidad, aunque siempre muy controlada por una metódica organización estructural. Como él mismo declaró: «Sueño con un arte de equilibrio, de tranquilidad, sin tema que inquiete o preocupe, algo así como un lenitivo, un calmante cerebral parecido a un buen sillón». Otro de sus rasgos peculiares es la sensación de bidimensionalidad de cuadros como "La habitación roja" (o Armonía en rojo) o "Naturaleza muerta con berenjenas", en los que la ilusión de profundidad queda anulada mediante el uso de la misma intensidad cromática en elementos que aparecen en primer o en último plano.
Hacia 1916 se inició un período en el que se percibe la influencia del movimiento cubista, de creciente importancia, que se traduce en un concepto más geométrico de las formas y una simplificación aún mayor, como en "El pintor y su modelo".
En 1917 se instaló en Niza, conoció a Renoir, y su estilo se hizo más sutil. Produjo en este período algunas de sus obras más célebres, como "Ventana en Niza" y la serie de las "Odaliscas", donde queda claramente plasmado el gusto de Matisse por la ornamentación y el uso de arabescos. En los años siguientes viajó por Europa y Tahití, donde concibió la obra en gran formato "La danza".
En 1950 decoró la capilla del Rosario de los dominicos de Vence, en la obra que mejor expone su tendencia simplificadora hacia formas más planas. Realizó así mismo un gran número de dibujos a pluma e ilustraciones para escritores como Mallarmé y Joyce. En cuanto a sus grabados, el número de piezas alcanza las quinientas, entre litografías, aguafuertes y xilografías. También esculpió en bronce y colaboró escribiendo artículos para distintas revistas especializadas.
Durante sus últimos años, debido a la dificultad a la hora de manejar el pincel y a su estado a menudo de postración, se entregó al 'découpage' (técnica de papeles gouacheados y recortados), creando obras de un brillante colorido. Matisse murió en Niza el 3 de noviembre de 1954. A diferencia de otros artistas, tuvo un reconocimiento internacional durante su vida, gozando del favor de los coleccionistas, críticos de arte y de la generación de artistas más jóvenes. En 1963 se abrió en Niza el Museo Matisse, que reúne una parte de su obra. Henri Matisse es considerado junto con Pablo Picasso uno de los más grandes artistas del siglo pasado.

- La tristeza del Rey -

Con sus anteriores trabajos, Matisse descubrió la riqueza y la libertad de creación que ofrecen los pedazos de papel cubiertos de un único color, gouache mate hecho de pigmentos, cal y goma arábiga, y de los cuales recorta las formas. Es con esta técnica con la que durante los últimos años de su vida va a producir algunos cuadros monumentales, dignas obras de las mayores composiciones clásicas. Así, "La Tristeza del Rey" se refiere a una tela de Rembrandt, "David jugando del arpa delante Saúl", donde el joven héroe bíblico juega para distraer al rey de su melancolía, y también a los autorretratos tardíos de los viejos maestros holandeses. En esta obra Matisse superpone los temas de la vejez, la mirada vuelta hacia la vida previa, la música que alivia todos los males... Matisse es un hombre que ha sufrido mucho en la vida por su enfermedad, eso será motivo de que piense en la tristeza de los demás, en los espíritus solitarios que existen.
En este último autorretrato, el pintor se representa en una forma negra, similar a su silueta sentada en su sillón, rodeado de los placeres que enriquecieron su vida: los pétalos amarillos suspendidos en el aire hacen referencia a las notas musicales, la odalisca verde simboliza el oriente mientras que una bailarina rinde homenaje al cuerpo de la mujer. Se reúnen todos los temas matisianos en esta pintura magistral. Es ésta quizá la ultima obra figurativa del Matisse.
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