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Lámina sobre tabla "Bóreas". Autor: John William Waterhouse. Medidas: 60x80 cm.
Medidas totales del cuadro: Ancho: 60 cm x Alto: 80 cm
Necesario

Obra: Lámina sobre tabla "Bóreas". Autor: John William Waterhouse. Medidas: 60x80 cm.

Cuadro lámina "Bóreas", sobre soporte de madera. Disponible en dos acabados diferentes: Texturizado arena o reproducción sobre cristal. Añada si lo desea alguno de nuestros marcos y consiga resultados únicos. Dispone de más información al respecto en las secciones -Tipos de marcos- y -Tipos de acabados-.

Autor: John William Waterhouse.

John William Waterhouse nació en Roma en abril de 1849 (el día 6 posiblemente), ciudad en la que sus padres, de nacionalidad inglesa y aficionados a la pintura, se hallaban trabajando. Durante su niñez se le apoda como "Nino". Tras aprender en el taller italiano de su padre, en 1870 ingresa en la Royal Academy Schools de Londres. Tan sólo dos años más tarde, en 1872, exhibe sus obras en la Sociedad de Artistas Británicos y en 1874 en la Royal Academy.
A la edad de 28 años, viaja por el extranjero durante dos años, con especial predilección por Italia, de aquí que sus primeras pinturas se vean claramente influenciadas por las costumbres y vida italianas. De hecho, cuando tan sólo supera los veinte años, el artista ya crea algunos cuadros peculiares con cierta reminiscencia al mundo Oriental. No obstante, la mayoría de las creaciones pertenecientes a esta época se ven influenciadas por la historia antigua y el género clásico, trabajos muy similares al también pintor Alma-Tadema. A pesar de esta similitud, cabe destacar que John William Waterhouse pintó en una escala de variedad mucho más amplia que la de Alma-Tadema. La pintura de Waterhouse resulta mucho más valiente y audaz, la luz en sus obras provoca sombras deslumbrantes y las historias reflejadas en sus cuadros son mucho más dramáticas.
Tras una época inspirada en la temática clásica (Grecia y Roma fueron las predilectas), a partir de 1880, inicia una etapa creativa basada en temas puramente literarios. En sus últimas obras se evidencia una clara influencia de la literatura y mitología griegas.
Es importante destacar que el estilo pictórico de Waterhouse, distinguido, soñador y romántico, se mantuvo casi inalterado durante toda su carrera. Es a partir de 1900 cuando éste se presenta algo más relajado y suelto y con colores más claros y brillantes (debido seguramente a la influencia del Impresionismo y el movimiento estético de la época). Se afirma además, por parte de algunos estudiosos, que el pintor iniciaba y finalizaba sus obras en el mismo lienzo.
Hacia 1891, Waterhouse conoce a una bella modelo. En el mismo año empieza a posar para sus cuadros, obras que años después seran las más famosos del pintor. Jamás se ha conocido la identidad de esta mujer con certeza, aunque todo apunta hacia el nombre de Muriel Foster.
Desde el año 1880 exhibe anualmente en la Royal Academy. Es elegido socio y académico de la Royal Academy en los años 1885 y 1895 respectivamente. Por estas fechas sus trabajos son muy bien recibidos y llegan a compararse con los de Burne-Jones o Leighton, grandes representantes de la segunda etapa del fenómeno Prerrafaelita.
A principios del S.XX su estilo se empieza a considerar como caduco, aunque sigue siendo apoyado por la revista artística "The Studio".
Después de Sir Henry Tate, a quien ha pertenecido la trilogía inspirada en el poema de Tennyson, Waterhouse es patrocinado por el financiero Alexander Henderson, quién desde 1903 hasta 1917 le compra varias pinturas hallándose entre ellas "Lamia", de 1905. El 10 de Febrero de 1917 Waterhouse muere en la ciudad de Londres.
Muchos de sus trabajos, tales como "Hilas y las ninfas", 1896 y "Ulises y las sirenas", 1891, han sido comprados por varios museos británicos provinciales y galerías públicas de Australia. Lo que quedó de su taller tras su muerte fue subastado el 23 de Julio de 1926 en Christie's, Londres.
John William Waterhouse es uno de los artistas más populares de entre los que, a partir de 1880, revivieron los temas literarios popularizados por la Hermandad Prerrafaelita. Sin embargo, para muchos historiadores, no puede considerarse como artista Prerrafaelita debido a su técnica pictórica. Aunque los temas tratados en sus lienzos guarden similitud con los de los artistas pertenecientes a la Hermandad, Waterhouse está más próximo al Romanticismo Victoriano. También es cierto que, para otros estudiosos, el pintor es considerado como un prerrafaelita 'tardío'. Basta prestar atención a la dedicación de la belleza femenina, la idea de la "femme fatale" y el carácter realista de sus obras.
No hay duda de que John William Waterhouse ha creado un modelo de belleza femenina distintivo y personal. Su necrología, aparecida en "The Times" el 12 de Febrero de 1917, lo describió como un artista influenciado por Burne-Jones pero menos insistente en el diseño y más en la atmósfera. Uno de las obras que mejor ejemplifican esta tendencia es "La Dama de Shalott" de 1888, la primera de las tres pinturas basadas en el poema de Alfred Tennyson y de las más populares del pintor.

- Bóreas -

Bóreas (‘viento del norte’ o ‘devorador’) era, en la mitología griega, el dios del frío Viento del Norte que traía el invierno. Bóreas era muy fuerte y tenía un violento carácter a la par. A menudo era representado como un anciano alado con barbas y cabellos desgreñados, llevando una caracola y vistiendo una túnica de nubes. Su equivalente romano es el dios Aquilón.
Pausanias escribió que Bóreas tenía serpientes en lugar de pies, aunque en el arte se le solía representar con pies humanos calzados con coturnos. Como los otros tres dioses-viento (Céfiro, Euro y Noto), era hijo de Astreo y de Eos.
Bóreas estaba estrechamente relacionado con los caballos. Se decía que había engendrado doce potros, tras adoptar la forma de un semental, con las yeguas de Erictonio, rey de los dárdanos. Se decía de estos corceles que eran tan veloces como su padre el viento, siendo capaces de correr por un campo de trigo sin pisotear las espigas. Plinio el Viejo pensaba que las yeguas podían ponerse con sus cuartos traseros hacia el viento del norte y engendrar potros sin un semental.
Los griegos creían que su hogar estaba en Tracia, y tanto Heródoto como Plinio describen una tierra al norte llamada Hiperbórea (‘más allá de Bóreas’) en la que la gente vivía en completa felicidad hasta edades extraordinariamente longevas.
También se decía que Bóreas había secuestrado a Oritía, una princesa ateniense, del río Iliso. Bóreas se había encaprichado de Oritía e inicialmente había suplicado sus favores, con la esperanza de persuadirla. Cuando esto falló, volvió a su temperamento normal y la raptó cuando bailaba en la rivera del Iliso. Bóreas la recogió en una nube de viento y la llevó a Tracia, teniendo con ella dos hijos, los Boréadas Zetes y Calais, y dos hijas, Quíone y Cleopatra. Desde entonces, los atenienses veían a Bóreas como un pariente político. Cuando Atenas fue amenazada por Jerjes, la gente rezó a Bóreas, de quien se dice que propició vientos que hundieron 400 barcos persas. Un suceso similar había ocurrido doce años antes, y Heródoto escribe: «Ahora no puedo decir si fue esto por lo que realmente los persas fueron sorprendidos anclados por la tormenta, pero los atenienses están bastante seguros de que, al igual que Bóreas les había ayudado antes, igualmente era responsable de lo que ocurrió también en esta ocasión. Y cuando volvieron a casa construyeron al dios un altar junto al río Iliso».
El rapto de Oritía fue popular en Atenas antes y después de la Guerra Persa y era representado con frecuencia en vasijas pintadas. En estas, Bóreas era retratado como un hombre con barba vistiendo túnica, con cabellos hirsutos que a veces aparece congelado y puntiagudo. El rapto también era dramatizado en la obra perdida de Esquilo "Oritía".
Si bien en esta obra de Waterhouse la protagonista es una figura femenina (algo recurrente en la obra del autor), es la postura de la joven, tratando de recoger sus vestiduras ante un fuerte viento y quizá protegiéndose del frío, la que da nombre al cuadro, en clara alusión al dios griego del viento. Igualmente, el cielo frío y gris y los árboles y la vegetación del segundo plano, inclinados por la ventisca, sugieren esto mismo. La muchacha podría tratarse incluso de Oritía, la joven raptada por el propio Bóreas, inmortalizada en las leyendas griegas.
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